Todos los datos que compartes con otros a través de Internet día a día construyen tu identidad digital.

Te has preguntado, ¿qué es identidad digital? De seguro escuchaste el término y lo asociaste de inmediato con el nombre y apellido que subiste alguna vez a la Web. Sin embargo, se trata de algo mucho más complejo, abarca todos los datos que existen sobre una persona, empresa o entidad en el inmenso mundo virtual. Estos pueden provenir de un ingreso voluntario, una filtración no deseada o a raíz de la acción deliberada de intrusos. ¡Conoce más!
Antes que nada, es importante que sepas que tu identidad digital puede estar expuesta a partir de simples tareas que ejecutas en tu computador cotidianamente. Es decir, cada vez que aceptas “cookies” o te unes a una plataforma estas cediendo inconscientemente datos e información de tu vida. No obstante, puedes prevenir esta exposición con sencillas técnicas. ¡Sigue leyendo!
¿Qué datos de tu identidad digital están más expuestos?
Recuerda que todos los datos personales que subiste en tu larga experiencia en Internet ya forman parte de tu identidad digital. Sin embargo; las interacciones frecuentes en distintas plataformas o aplicaciones hace que sigas alimentando esa identidad con datos complementarios como:
- Contacto telefónico
- Fotos que subiste en Instagram y otras redes sociales
- Opiniones vertidas en redes sociales
- Credenciales bancarias y datos de cuenta bancaria
- Datos tributarios y electorales
- Resoluciones o nombramientos
Todo lo que dejas en el mundo virtual se denomina huella digital. Si alguien la rastrea y logra hacerse con esta, a través de unos pocos pasos puede suplantar tu identidad y robar todo el dinero que tienes en tus cuentas bancarias.
¿Dónde están guardados tus datos?
Es importante que sepas que tus datos no solo se almacenan en un teléfono móvil, sino también en otros dispositivos como computadoras, tablets e incluso en tu router. Además, se encuentran en servidores de Google o iCloud y hasta en manos de tu proveedor de Internet.
Las entidades financieras, bancarias, organismos públicos o instituciones privadas también conservan información que registraste en alguna operación pasada. Recurren a ella para corroborar tu estado crediticio y cómo te comportaste con tus obligaciones financieras.
Identidad digital a través de datos residuales
¿Escuchaste hablar de metadata? ¿Cómo se vincula con tu identidad digital? La metadata también construye identidad digital. Por ejemplo, al compartir una fotografía no solo estás enviando tu imagen a otros, sino también datos anexos como coordenadas geográficas, tipo de celular usado para capturar el evento, fecha y hora de creación, entre otros detalles.
Es suficiente información para que los intrusos puedan conocer tus ubicaciones, costumbres, gustos y otros datos que facilitarían encontrarte de manera fácil. En manos equivocadas podría representar un alto riesgo para tu seguridad física e identidad digital.
¿Qué pasa con los dispositivos inteligentes (IoT)?
Los dispositivos inteligentes que tienes en tu hogar también poseen datos reveladores de tu identidad digital. Ya sea un Smart TV o un conjunto de electrodomésticos conectados a Internet pueden transformarse en una puerta de ingreso para los ciberdelincuentes. Para evitarlo, es conveniente establecer correctamente las configuraciones de privacidad de la red.
¿Qué buscan los hackers con tus datos?
Antes que nada, no debes descartar la posibilidad que un hacker se encuentre interesado en tu información; sin embargo, no son los únicos. Una persona con un conocimiento básico sobre redes e informática también puede aprovechar una vulnerabilidad en la seguridad de tus dispositivos y obtener información confidencial. Ya sean ciberdelincuentes profesionales o entusiastas. Sus objetivos son:
- Dinero: Los intrusos buscan acceder a información confidencial almacenada en tus dispositivos, para luego extorsionarte pidiendo dinero a cambio de no divulgar o destruir esa información confidencial.
- Información: Sin saberlo puedes pasar de ser un empleado a un medio utilizado por los ciberdelincuentes para ingresar a los sistemas de tu ámbito laboral. Una vez que logran obtener información y control del sistema puede causar daños o vaciamientos de cuentas. En el peor de los casos, realizarán espionaje industrial o político.
- Poder: Los ciberdelincuentes buscan controlar infraestructuras críticas de tu empresa u organización.
- Caos: En muchas ocasiones solo buscan vandalizar por placer o ego.
Robo de identidad digital
¿Te imaginas que pasaría si alguien roba tu identidad digital? Primero debes saber que se trata de uno de los delitos más devastadores y recurrentes. Afecta tu patrimonio, ya que los ciberdelincuentes acceden a préstamos, vacían tus cuentas o compran bienes sin tu autorización.
Además, pueden dañar tu reputación al participar en delitos como estafas o robos a terceros. Recuperar tu identidad no es tarea sencilla, siempre correrás por detrás de los delitos que se cometan y tendrás que justificar cada acto que te reporten las autoridades.
¿Quién más quiere tus datos?
Aunque resulte difícil de creer, tus datos son un tesoro anhelado no solo por delincuentes cibernéticos; sino también, por otros actores que hacen mucho dinero con estos. Conoce como los emplean:
- Empresas de Marketing: A partir de tus datos, inician un seguimiento para procurar venderte productos o servicios.
- Gobiernos: Pueden utilizar tus datos para estudios demográficos, vigilancia o control estadístico en una materia de interés social.
- Competidores: Ya sea que se trate de un competidor en un puesto laboral o competidor empresarial, el objetivo puede ser obtener información privilegiada que cambie el orden de decisiones o tumbe proyectos avanzados.
Protege tu identidad digital
Tu identidad digital debe ser protegida con acciones proactivas, capacitación constante y con buenas prácticas a la hora de compartir tus datos e información. Es necesario abordar acciones de distintos ángulos, reducir la superficie de ataque y reforzar hábitos preventivos. Sigue estos consejos prácticos:
- Configura el sistema de doble autenticación en tus aplicaciones.
- Evita divulgar información privada o íntima en redes sociales o aplicaciones de citas.
- Revisa todas tus contraseñas de seguridad y no dejes expuestas anotaciones, archivos en tablas o cualquier otro formato donde hubieres realizado una copia de estas.
- Limpia los metadatos de tus imágenes con programas en línea con suficiente reputación. Evita compartirlas por correo electrónico o bluetooth.
- No aceptes el rastreo de cookies de sitios desconocidos.
- No aceptes servicios gratuitos o que te anuncien grandes recompensas con solo validarte. Están buscando tus datos con ese señuelo.
- Mantente informado siempre.
Recuerda, tu identidad digital es muy valiosa. En manos equivocadas causan daño al patrimonio, reputación y ponen en peligro tu vida. Adquiere una actitud proactiva y buenas prácticas en materia de prevención para no ser víctima de un robo de identidad, fraude o difamación.

