Harderización de sistemas Informáticos

La harderización consiste en fortalecer o robustecer la seguridad de un sistema informático (servidores, redes, aplicaciones, dispositivos, etc.) con técnicas que permiten la identificación y mitigación de vulnerabilidades. Se trata de una práctica muy efectiva para reducir de manera significativa la superficie de ataque a un sistema.

El objetivo de la harderización no solamente apunta a lograr un sistema más resistente e inmune a posibles amenazas; sino también, a un mejoramiento continuo de las funcionalidades, seguridad y eficiencia de cualquier sistema informático.

Harderización integral

Para reducir el área de incidencia, es necesario poner en práctica medidas de ciberseguridad correctas y previamente planificadas. En el mismo sentido, se recomienda analizar el estado de las contraseñas, debiendo en su caso, detectar sí poseen una óptima extensión y adecuada combinación. Analizar el estado del software, procurando la instalación de los parches y correspondientes actualizaciones.

También es importante eliminar programas obsoletos, desactivar servicios y puertos innecesarios. Mantener al día la configuración y los permisos de acceso autorizados (Principio de mínimo privilegio). Por otra parte, es imprescindible la instalación de firewalls y herramientas de detección de intrusiones (IDS/IPS).

En el caso de la Harderización de redes, la regla indica elevar los niveles de seguridad de las conexiones. Se recomienda la segmentación de estas redes (VLANs, subredes), practicar una configuración segura de routers, switches, optimizar el uso de VPNs y cifrados (TLS/SSL, IPsec). Nunca esta demás deshabilitar los protocolos inseguros (Telnet, FTP, SNMPv1).

Las aplicaciones no están exentas del ataque de malwares y del seguimiento de intrusos que pretenden tomar su control. Para evitar cualquier riesgo, deben configurarse con parámetros seguros (bases de datos, servidores web), usando WAF (Web Application Firewall) para proteger servicios web.

Como ya se dijo anteriormente, la tarea de harderizar los sistemas informáticos permite reducir los riesgos de ciberataques, dando menor margen de acción a los ransomwares, exploits y otras amenazas. También mejora el rendimiento de cualquier sistema informático al eliminar procesos innecesarios y, sobre todo, ayuda a proteger datos sensibles contra fugas o robos.

Se trata de un proceso continuo que debe observarse de manera permanente, ya que las amenazas evolucionan a un ritmo acelerado. Una forma de estar siempre al día, es someter los sistemas a periódicas auditorias y complementariamente a pruebas de penetración que den un real panorama del estado actual de seguridad.

Es una buena práctica eliminar todo programa sin uso, cancelar los servicios que se ejecuten sin necesidad alguna y cumplir con las normativas (ISO 27001, NIST, CIS, GDPR). El aspecto físico no es menos importante, por lo que se sugiere restringir el acceso a servidores y dispositivos críticos, usando sistemas de vigilancia y control de acceso biométrico.

En el caso de tratarse de una organización, la capacitación de las personas o usuarios del sistema es sumamente esencial. Cada miembro de la organización debe conocer los riesgos y amenazas a las que se encuentra expuesta su actividad a diario y que medidas adoptar para proteger de manera efectiva los sistemas informáticos.

Es importante recordar que, la harderización de los sistemas informáticos es una medida necesaria para optimizar y robustecer la seguridad. Así se logra reducir la superfice de ataque y se contrarresta la acción de las amenazas que pululan en la web y en el mundo físico. Con técnicas adecuadas y una planificación previa, el sistema estará a salvo de cualquier incidencia.

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