Las amenazas cibernéticas comprometen la confidencialidad, integridad o disponibilidad de datos de un sistema informático. Si no se gestionan correctamente y a tiempo, pueden dañar, robar o alterar el activo de información a través de la acción de virus, troyanos, ransomware o fallas propias del sistema.

Antes que nada, es importante saber que los ladrones de información son actores de esas amenazas cibernéticas y actúan por motivos económicos, sesgo ideológico, político o por fines personales. Son referentes maliciosos que utilizan medios y técnicas cibernéticas capaces de vulnerar sistemas informáticos en beneficio propio.

Amenazas cibernéticas: ¿Qué acciones pueden prevenirlas?  

Existen numerosas medidas preventivas que al ser aplicadas de manera concreta ayudan a reducir el avance de las amenazas cibernéticas y su impacto. A continuación, se exponen diversas medidas que pueden ser observadas e implementadas para una mejor gestión del riesgo:  

Teléfono Android

Instalar aplicaciones solo desde fuentes oficiales o reconocidas

Actualizar el sistema y las aplicaciones

Usar un antivirus y verificar permisos de apps

Emails y mensajes seguros

Verificar información sobre el remitente

Evitar el ingreso a links incluidos en SMS

Educar al usuario y personal de una organización en torno a buenas prácticas

Amenazas cibernéticas en los navegadores web

Mantener el navegador y sus extensiones siempre actualizadas

Usar extensiones de seguridad y bloqueadores de contenido malicioso

Copias o respaldos de información importante

Realizar copias en Google Drive

Guardar una copia en un disco duro externo cifrado

Amenazas cibernéticas en tiempos de Mamont

Los especialistas en ciberseguridad que monitorean de manera permanente a las amenazas cibernéticas fueron sorprendidos cuando descubrieron la existencia de Mamont, un poderoso troyano bancario que causó cuantiosas pérdidas económicas a personas y empresas de todo el mundo.

Mamont fue detectado durante el primer trimestre del año 2024, cuando ya llevaba varios millones de dólares espurios en su haber. Los expertos lo definieron como un programa malicioso que apunta a la banca móvil; es decir, a manipular y vaciar cuentas de diversos bancos a través de aplicaciones instaladas en los teléfonos móviles.

Este potente troyano se presenta como un enlace que proviene de un SMS emitido por una supuesta entidad bancaria. Al ingresar, el usuario habilita la descarga de un archivo APK y habilita permisos de administración del dispositivo. Una vez que el atacante se hace con el efectivo control del dispositivo Android, realiza las siguientes acciones:

  1. Lee la pantalla, intercepta pulsaciones y controla de forma remota el móvil.
  2. Roba contraseñas a través de la técnica de overlay. Es decir, superpone pantallas falsas sobre una aplicación bancaria real.
  3. Controla la cuenta bancaria de la víctima. Para ello tiene la capacidad de interceptar y generar mensajes SMS que validan las transacciones.
  4. Transfiere fondos desde la cuenta atacada hacia otras cuentas desconocidas y elimina todos los rastros.

Es importante recordar que, las amenazas cibernéticas son previas a una infección o intrusión. Está a nuestro alcance prevenir su incidencia directa sobre los sistemas informáticos y evitar pérdidas cuantiosas en el orden económico. Solo se necesita educación, planificación seria para la aplicación de cada medida y una estrategia en ciberseguridad sólida .